El arayes es un plato típico en Jordania y lo tendrás a mano en cualquier momento de tu viaje, pues es muy popular entre los propios jordanos. En este post te contamos en qué consiste, y descubrirás que es una elaboración sencilla pero llena de sabor, fácil de comer, incluso si tienes poco tiempo a tu disposición para el almuerzo: de hecho, esa es una de sus principales ventajas. Toma nota y no dejes pasar la ocasión de probarlo.
Nombre y origen del arayes
Como de costumbre, el arayes en plato típico en Jordania, pero quizás no es exactamente jordano: se trata de una elaboración común en todo el Levante mediterráneo y, por extensión, en Oriente Próximo, y se cree que su origen puede estar en la cocina libanesa, algo que también ocurre en otros platos que hemos analizado en este blog, como el tabulé o los rollitos de hoja de parra.
Su nombre significa en árabe “novias”, y se han dado diferentes hipótesis para explicar esto. La más probable es que, en el pasado, fuera un plato habitual en celebraciones de boda de las tribus árabes del desierto, pese a su sencilla elaboración. Como veremos, es un plato de tipo sandwich, por lo que en ocasiones puede utilizarse como sinónimo de cualquier tipo de plato con pan, pero lo más habitual es que se refiera específicamente al que explicamos a continuación.
Qué lleva el arayes
Como decíamos, el arayes es un tipo de sandwich local, pero con un pan típico y especial: el pan árabe, también conocido como jbuz. Por su apariencia, a menudo se confunde con el pan de pita, pero en este caso no lleva levadura, su formato final es plano y más grande y se cocina en horno de piedra, normalmente.
A modo de relleno entre dos trozos de este pan se disponen los ingredientes que caracterizan al arayes. Por lo general se emplean trozos de carne, normalmente de cordero, aunque también es habitual usar carne de pollo. Esta carne se dispone en finas lonchas y es habitual cortarlas del clásico rollo de carne ensartada, típico de los shawarma, de ahí que a menudo se le considere una versión de ello.
Junto con la carne se dispone queso, normalmente de tipo akkawi, que es el queso típico de la zona de Palestina. Y por supuesto, una mezcla de verduras, especias y jugos, que le da el toque especial. Normalmente, no suele faltar el tomate y la cebolla, junto con el jugo de limón y el aceite de oliva. Entre los condimentos, es habitual el perejil, así como otros picantes, para lograr un sabor verdaderamente intenso.
Todo ello se tuesta por ambas caras, lo que logra un efecto doble: el exterior del pan alcanza una textura crujiente mientras que el relleno se mantiene jugoso, y gracias al queso, todos los ingredientes se ligan entre ellos y al pan, de modo que se mantiene compacto. De hecho, lo habitual es cortarlo en triángulos y servirlo así, tal cual, para comerse con la mano, junto con otras salsas a modo de acompañamiento.
Dónde comer el arayes
Como decíamos, se trata de un plato realmente popular, fácil de encontrar en todo tipo de restaurantes. En eso incluimos los de street food, pues es un plato que se prepara fácil y rápidamente, y lo mismo a la hora de comerse, por lo que se considera una opción ideal para un almuerzo rápido.
No obstante, también se puede servir en restaurantes de cena más calmada y sentada, o incluso para compartir entre varias personas, pues se sirve ya cortado en porciones. Sea como sea, probar el arayes será una experiencia culinaria deliciosa y tradicional para tu viaje.