Waraq enab: unos deliciosos rollitos de Jordania

El waraq enab, también escrito warak enab o incluso yaprak en otras partes del mundo, son unos deliciosos rollitos de Jordania (y de otros países de la región levantina) rellenos de carne pero que admiten numerosos ingredientes para ello y su acompañamiento. Su aspecto es inconfundible y su sabor, perdurable en la memoria durante mucho tiempo. En este post te contamos más sobre esta delicia de la cocina jornada y que te invitamos a probar durante tu viaje, pues a buen seguro lo encontrarás en las cartas y los menús de los restaurantes que frecuentes.

Un plato común a la cocina árabe

Como venimos contando habitualmente en este blog, la cocina de Jordania es muy parecida a la de sus países vecinos del Levante mediterráneo y Oriente Próximo. Y el waraq enab no es una excepción. De hecho, se le suele considerar un plato libanés, pero está presente en otras muchas tradiciones gastronómicas, como puede ser la griega o la eslava. 

Sus orígenes, por tanto, son difíciles de trazar, pero es de suponer que la gran extensión del imperio otomano, que dominó toda esta región siglos atrás, ayudó a divulgar este plato que se ha quedado ya como una propuesta típica en Palestina y alrededores, pero que admite muchas versiones que no necesariamente han de ser halal.

Qué llevan y cómo se hacen

Se puede decir que el ingrediente clave de estos rollitos de Jordania son las hojas de parra: son las que se emplean para enrollar el relleno. Además, su color verde oscuro aporta un colorido inconfundible a cada rollito. Cierto es que son duras, pero para ablandarlas se cuecen previamente. En cualquier caso, la dureza y firmeza de estas hojas hacen posible que no se rompan durante el proceso de cocción posterior, como veremos.

Por lo que respecta al relleno del waraq enab, éste se compone principalmente de carne y de arroz. Al tratarse de un plato halal, esta carne suele ser de cordero o de ternera. Además, lleva cebolla y ajo, así como una mezcla de especias y condimentos que puede variar: canela, pimienta, menta, perejil…

Otro aspecto que resulta llamativo en el waraq enab es la forma de cocinarse: cuando ya están envueltos los rollitos, se cuecen en agua junto con otros ingredientes, como son rodajas de tomate y de patata, así como zumo de limón y aceite de oliva. Todo ello se ha de introducir en una olla ancha con tapa, de tal manera que tras 40 ó 50 minutos de cocción, se retira el excedente de caldo y tenemos listos los rollitos de hojas de parra, con una mezcla de sabores que va desde el propio envoltorio hasta su relleno.

Por tanto, la cocción en sí es sencilla, aunque se requiere de tiempo y paciencia para tener listos todos los ingredientes por separado y después envolverlos uno por uno. Y como toque final, hay quienes optan por acompañarlo o incluso rociarlo de salsa de yogur (no el jameed), aunque esta es una opción más bien eslava y poco habitual en las versiones árabes.

Opción casera y vegana

Como decíamos, el waraq enab es habitual en los restaurantes de Jordania, pero también es un plato que se elabora a menudo en casa. En ese caso, hay quien opta por comprar las hojas de parra ya listas para utilizarse, pues se venden en frascos. Y en otros casos, se venden los rollitos ya elaborados, precocinados.
Sin embargo, el waraq enab también permite una personalización especial: su conversión en plato vegano. Basta con eliminar la carne del relleno y sustituirlo por otros ingredientes como las verduras y las aceitunas. Y de esa manera será un plato plenamente apto para quienes no comen carne ni derivados, tan saludable o más como su versión original.

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