Ma’amūl o maamoul: un delicioso dulce muy presente en Jordania

El dulce es un sabor que protagoniza muchos posts de nuestro blog. Y ahora le llega el turno al Ma’amūl o maamoul, uno de los bollos más populares de Jordania. Por ello, lo tendrás muy a mano durante tu viaje por el país, así que te invitamos a leer las siguientes líneas para conocerlo, y a tomarlo en cuanto se te presente la ocasión de degustarlo.

Orígenes del maamoul

Como ocurre a menudo con los platos y los dulces de Jordania, el maamoul no es exclusivo de este país, sino que se puede encontrar en otros muchos países de su entorno geográfico, como Siria o Líbano, y en cada lugar puede presentar alguna variación. Además, se trata de un bollo que trasciende culturas y religiones, pues de hecho es tradicional tanto en ciudadanos musulmanes como en árabes cristianos o incluso judíos de Israel. 

No está claro cuál es su origen, y se ha especulado con la posibilidad de que ya fuera elaborado y degustado en civilizaciones tan antiguas como la de Mesopotamia y la del Antiguo Egipto. Desde finales del siglo XIX hay claras referencias escritas sobre el maamoul, asociado a menudo con la gastronomía de Siria, desde donde pudo experimentar un impulso hacia sus países vecinos. Así se puede leer en diccionarios gastronómicos o en libros de viajes elaborados por orientalistas occidentales.

Qué lleva y cómo se hace el maamoul

El maamoul es un pequeño bollo de forma redondeada y ligeramente achatada, hechos a partir de una masa de semolina y mantequilla, donde también se añaden toques de otros ingredientes como sal, agua de azahar, azúcar y levadura. 

El maamoul es un dulce relleno, y lo que guarda en su interior marca la diferencia. Este relleno se compone de frutos secos y fruta, siendo los más habituales las nueces, los pistachos y los dátiles, pero también otros como los higos, las almendras u otros de temporada. Su interior no es seco como tal, sino que se trata de una pasta dulce porque en su elaboración se añaden otros ingredientes como mantequilla, agua y agua de azahar. 

Por lo que respecta al acabado, llama la atención la forma de la parte superior del maamoul, con acanaladuras que pueden recordar a las de una concha, gracias a los moldes utilizados para darles forma.  Además, se espolvorea azúcar glas sobre la parte superior, lo que le da un toque blanco muy característico.

El tamaño de cada maamoul depende de cada repostero, pero suele rondar los 4 ó 5 cm de ancho, de modo que se puede comer en apenas dos o tres bocados. Para su presentación, resulta muy visual apilarlos en pequeñas montañas, o bien repartidos en una bandeja de gala, en ocasiones especiales.

Cuándo comerlo y dónde encontrarlo

Al tratarse de un dulce muy popular en Jordania, es fácil encontrar el maamoul en las pastelerías del país, o incluso en los supermercados. Las principales marcas confeccionan cajas de diferente tamaño, en cuyo interior caben más de 30 unidades en algunos casos, dependiendo del peso de cada caja.

Por tanto, es posible comer el maamoul en cualquier momento del año. Pero lo cierto es que se trata de un dulce muy asociado a fechas señaladas. Por ejemplo, durante el Ramadán (en la cena del iftar o fin del ayuno) para los musulmanes, la Pascua para los cristianos o la Fiesta de las Luminarias para los judíos.

Es por ello que se trata de un dulce asociado a la hospitalidad y a la voluntad de compartir con los demás, pues suele estar presente en comidas y cenas compartidas con los demás. No obstante, dado su dulzor y su pequeño tamaño, también puede ser un buen acompañamiento para un o un café.

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