Qusair Mushatta, un palacio omeya sorprendente cerca de Ammán

Qusair Mushatta, también escrito a menudo como Qasr al-Mshatta, es un palacio de época omeya del que sólo quedan sus ruinas pero que, por su valor histórico, puede suponer un interesante descubrimiento para los amantes de la arquitectura antigua. En este post te contamos dónde está exactamente, qué se puede visitar y otros detalles de interés. Y recuerda que, si quieres organizar una excursión privada con vehículo y guía, nuestra agencia se puede encargar de ello en cualquier momento.

Ubicación e historia de Qusair Mushatta

Qusair Mushatta se encuentra a unos 30 km al sur de la capital de Jordania, Ammán, dentro del grupo que se conoce como Castillos del Desierto. Pero lo que de verdad llama la atención de su ubicación es que se encuentra pegado al Aeropuerto Internacional Reina Alia. De hecho, como se puede apreciar en las fotografías satelitales, su ubicación debió de influir en la proyección de dicha infraestructura, que respeta la posición de este espacio histórico, sin absorberlo ni destruirlo. Por tanto, una visita a este lugar irá acompañada, necesariamente, de la visión y escucha de las aeronaves, en su fase de despegue o de aterrizaje, pues la pista principal se encuentra a escasos 800 metros en línea recta.

Se cree que fue mandado construir por el califa Walid II, entre el año 733 y el 744, año este último de su muerte por asesinato. De hecho, el palacio no llegó a terminarse y un terremoto posterior podría haber dañado definitivamente lo que se mantenía en pie. Su traducción sería la de “palacio de invierno”, y su probable función habría sido la de crear un ambiente ostentoso e imponente para ser utilizado en esta época del año, en reuniones con otros dignatarios y jefes de tribus locales. 

Qué queda hoy de aquel palacio

A pesar de no haberse completado y de haber sufrido daños con el posterior terremoto, lo que queda en pie del Qusair Mushatta es digno de admirar. Se trata de uno de los mejores ejemplos conservados de arquitectura omeya en Jordania, y especialmente de la época del califa Walid II, en torno al cual hay mucho misterio e interés, pues tenía la fama de llevar una vida inmoral y de ser ferviente promotor de las artes, sin ceñirse estrictamente a los preceptos iconoclastas islámicos.

La parte más monumental e icónica es su fachada de triple arco que llevaría a la sala de audiencias, decorada con rosetas, todo ello elaborado en la piedra caliza local. Un acceso solemne y monumental para autoridades que se puede hallar en otros palacios promovidos por monarcas de la dinastía omeya, como en Medina Azahara (Córdoba, España). En el conjunto se distinguen otros espacios importantes, como una mezquita, habitaciones privadas y sus correspondientes letrinas, lo que daría cuenta del confort que se buscaba alcanzar en este palacio.

Por desgracia, in situ no se conserva su fachada más refinada, la meridional: en la actualidad se exhibe en el Museo de Pérgamo de Berlín, pues fue regalada a Alemania como gratitud por la construcción del ferrocarril de Hiyaz, materializado por este país. Era la fachada más ricamente decorada, con molduras, rosetas y otros elementos vegetales, así como animales fantasiosos.

Información de utilidad sobre Qusair Mushatta

Qusair Mushatta es un monumento incluido en el Jordan Pass, el ‘abono’ que todo turista consigue con su visa de acceso al país. Está abierto todos los días, de 9 de la mañana a 6 de la tarde, pero dada su ubicación a desmano de las grandes rutas turísticas, no resulta problemático conseguir entrada, ni siquiera el mismo día. En cualquier caso, recomendamos consultar horarios y otras condiciones con antelación.

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